sábado, 29 de noviembre de 2008


Todas las tardes cruzo la antigua plaza con la idea que apareces.
Apareces, a veces con los ojos tristes de tanta rutina incendiaria.
A veces con gesto de vergüenza, con ojos de vino y labios de fantasma triste.

Los días de calor excepcional, trenes y antiguas historias
brotan de tus manos, y casi casi casi sonríes
al ver mis chuecos dientes atisbando un beso
que arrastrará todas las costumbres del pueblo que inventamos.

Los días de lluvia te veo correr a mis párpados
enredándote en el olor otoño de mis pechos y mi vientre
y mirando tus ojos humeantes, la calle, la plaza, los vecinos
me parecen más reales y más felices.

Yo sigo teniendo en el desnudo total
pequeños montes de anís y violines blandos esperando al verdugo.

Pero lo único real es que dejé de verte.
Y que todas las tardes cruzo la antigua plaza con la idea que apareces.

13 comentarios:

Alberto Espejel dijo...

un texto así es de amantecerse

Galatea Plácida dijo...

Me dijo gracias porque que he estado ayudando en cosas del coeur :)

¿Sabes? te agregué a msn, pero parece que el e-mail que tienes puesto en tu perfil no lo usas para el msn.

=)

Galatea Plácida dijo...

Ah, entonces sólo no hemos coincidido =)

Galatea Plácida dijo...

o quizás no aceptaste!

jordim dijo...

Disculpa mi anterior impertinencia bloguera, he tomado tu comentario por lo que no era.

Espérame en Siberia dijo...

Lo ùnico real es que nada dura para siempre.

Lim dijo...

Pasa muchas veces, vas por un lugar asiduamente, y ves a una persona todos los días, pero de golpe, la persona no vuelve a pasar y tú sigues con la rutina esperando a que un día vuelva a hacerlo.
Gracias por tú visita un beso.

A l o n d r a . . . dijo...

Esta bien, no declares tu suicidio entonces, solo hazlo.


Saludos.

Cristina Chain dijo...

MARDONES "AMO TU DEMENCIA"

Arquitextista dijo...

¿Hasta cuándo, Camila? ¿Hasta cuando las plazas?
Solicito recorrer el Parque Almagro y ver allí el suicidio.
Vainilla pechos de botón.

Saúl dijo...

algunas veces las calles se convierten en desiertos donde vemos espejismos del pasado…

marta dijo...

La esperanza es lo último que se pierde, y ello a veces nos juega malas pasadas.
Un beso MUYGRANDE :)

Arquitextista dijo...

Antidequeísmo.

Con la idea "de que apareces".

Y haz lo de siempre, borra mi comentario.