lunes, 29 de julio de 2013

no caer
          no caer
              no caer                                    r e s i s t i R


resistir el cambio del cuerpo

                                  al cuerpo de la rutina y los relojes grises 
que suenan justito a las 6:30
el traspaso del alma al alma que no tiene sueños ni alivio

quedarse en pie justo frente al temor primero

   y apuñalarlo como palabra en las venas del poeta

                                    p a r i R

parir los amaneceres y sus botas negras
como madre que busca en el parto a su hijo muerto

para vociferar con todos los gatos

                                    de todos los techos          que la luna 
baila al tiempo tuyo
                           
     q u e d a r s E
    de pronto callado como esperando
                                encontrarte en cada raíz cada semilla cada 
centímetro de tierra
y reír al verte llegar vestido de horizonte.

4 comentarios:

camino roque dijo...

volveré con los gatos cada noche hasta que encuentre unos ojos verdaderos a quien mirar,
o mejor hasta que mis ojos sean mi horizonte

Jorge Ampuero dijo...

Resistir, parir, quedarse... pero no caer, es mi lema.

Besos.

Vagamundo dijo...

Añado caminar. hace tiempo que el horizonte está quieto y desnudo: por eso me harté de no cambiar.

Camy dijo...

Una profundidad tiene este poema, los tuyos, que luego al verte con esa imagen aniñada ( no te enfades) sorprende.
Podrás ser todo lo que puedas o te dejen en el futuro pero auguro que siempre serás poeta.
Ese resistir, ese parir ese quedarse, ¡todo es tan complicado!
Un besito recién llegada de vacaiones