domingo, 8 de febrero de 2015

Mi ansiedad es el león que ruge tras las más altas rejas
esperando al visitante oscuro que se apiada de él y le arroja comida
como si con ello apagase el dolor de la libertad no concebida

Mi ansiedad es el tigre que ruge a una luna que no se deja ver los domingos
y que no tiene padre, ni madre, ni hermanos
solo un par de crías que le fueron separadas al nacer

El dolor de esas crías es eterno

Como el llanto del lobo que vive en mis ojos
como la sangre del pájaro que muerde mi corazón 
como la nostalgia de mis perros y de todos los perros del mundo.

3 comentarios:

Antoneo Ernandez dijo...

viejo, gordo y sin comentarios. ¿como esta usted?

Jorge Ampuero dijo...

Logrado poema.

Saludos.

RECOMENZAR dijo...

cuanta maravillosa intensidad hay cuando escribes Cuantos sentimientos que desbordan tu sentir