lunes, 12 de enero de 2009




El más débil de mis dioses tiene tu rostro
pero no el de llantos ni el de tardes escondido detrás de malezas
tiene el rostro que resiste a las balas
que resiste aún cuando todo el odio del mundo
se ha incrustado sobre sus piernas y muñecas
tiene el rostro que mira a los ojos del holocausto
sin tiritar
sin sentir frío
sin desear que un dios de fango lo libere de aquellas 
guerras de perfume y polvo

El más débil de mis dioses tiene tu rostro
aquel que espera sentado que las moscas terminen de comer su siembra
aquel que espera sentado la llegada de una tarde naranja
donde no sea necesario clavar tenedores en los senos de las madres muertas

aquel que anhela poseer las garras de un perro enfermo
enfermo de vida, como tú, como los peces de los mares de 
besos, como los dioses más fuertes

El más débil de mis dioses tiene tu rostro
pero no el de llantos ni el de niño
escapando de los laberintos de su infancia podrida
no, tiene tu rostro de lucha
con el que prefiero verte;
el que transforma las lágrimas en coagulaciones de gritos
en azúcar
en lunas, en caminos sin piedras,
tiene tu rostro de lucha,
el que escapa de los pésames salados,
de los cielos plásticos, desérticos, resecos, desangrados
el que escapa de la palidez que suelen tener los habitantes de casas de oro

El más débil de mis dioses
tiene tu rostro funerario, de niño fatal
de jauría encadenada a flores de hierro
el siempreculpable
el siempresospechoso

ése, que siempre es agradable volver a conocer.         

7 comentarios:

Myriam dijo...

Qué bueno volver a leerte!!! (siobre todo con un texto tan bello como éste).

Un beso, Camila

Alexandra Neira dijo...

que bella la fotografia

Camy dijo...

Muy dura y necesaria de leer varias veces esta entrada.
En el nombre de dios se comenten tantas salvajadas y tú hablas de dioses, del más débil.

un beso

Claudio Aguayo dijo...

En el rostro del otro hay algo así como una pobreza, una desnudez infinitas. El rostro del otro es la punta de algo que todavía está por verse. El rostro del otro es Dios hecho débil fuerza mesiánica. Muchas, pero muchas, pero muchas felicidades por este poema. El mejor, sin duda.
Claudio, el mismo de siempre.

Vero Lostberry dijo...

Fuerte!!
Un agrado llegar acá, como siempre

Un abrazo

drania dijo...

volví..
extrañaba tanto leerte!!

Sabina Atalaski dijo...

Qué precioso poema.

Qué rico haber llegado acá.